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visados supondrá una mayor carga de trabajo para las consellerías y los ayuntamientos. Con esta afirmación, el Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de la Comunidad Valenciana -Javier Turégano- contextualiza alguna de las consecuencias del Real Decreto con el que el Gobierno central pretende suprimir la garantía de calidad, control y deontología profesional que supone el visado. Una certificación a través de la cual, el colegio correspondiente garantiza que el profesional cumple los requisitos necesarios para llevar a cabo un proyecto determinado y que el proyecto, ya sea una obra pública o una infraestructura eléctrica, garantiza los niveles de seguridad que requiere para su uso, ofreciendo un contexto seguro para su uso. Con esta página de El Mundo, el Presidente de esta Institución -Francisco Real, también presidente del Colegio de Abogados de Valencia- y el Decano del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales -José Luis Jorrín- sientan una base más sobre la que los profesionales obtienen un marco de representación para el mantenimiento del visado colegial, cargando contra un Real Decreto que consideran innecesario, injusto y problemático para el conjunto de la población, pues las consecuencias de su supresión ofrecen múltiples incógnitas que, en la mayor parte de los casos, representan amenazas o cuanto menos, pérdida de garantías y calidad.


